Diario de viaje, gira Texas,marzo 2011-03-21
Día 1, viernes 11 de marzo 2011
Partida desde Ezeiza, Luego de un día de calor extenuante en Buenos Aires, llegué a Ezeiza dispuesto a tomar el vuelo de United con destino a Washington DC, y luego conectar a Austin. Tuve suerte y me dieron gratis un asiento de mejor categoría, así que viajé bien cómodo.
Día 2, sábado 12 de marzo.
Temprano, 6 y 30 de la mañana, en Washington, comenzó la ansiedad. No sé por qué llega tanta gente a Estados Unidos un sábado por la mañana. Estuve una hora y cuarto haciendo cola en Migraciones, y me empecé a poner nervioso ya que mi vuelo a Austin estaba cerca de partir. Luego de pasar Migraciones –siempre siento una horrible sensación cuando muestro el pasaporte y los muchachos uniformados te hacen varias preguntas incómodas onda: ¿para qué venís acá? ¿cuánto te vas a quedar? ¿tenés amigos acá o familia? ¿para qué es la guitarra? ¿vas a trabajar acá? ¿te pagan acá?, a lo que yo siempre respondo: vengo de vacaciones, a gastar algo de dinero, me voy a quedar dos semanas, ya tengo mi pasaje de vuelta, la guitarra la traigo porque me gusta tocar por las noches, y no, no tengo amigos ni familia-, tuve que volver a tomar mi valija, demostrar que era mía, pasar un nuevo control de equipaje y volver a despacharla. Luego (cuántos luego puse ya), el famoso trámite de sacarse los zapatos, el cinturón, el celular, las monedas, la computadora portátil, etcétera, y correr en el tren interno del aeropuerto Dulles hasta la otra punta del mismo, rogando no equivocarme a bajar porque mi vuelo estaba a diez minutos de partir.
Todo salió bien, subí al avión, pero mi guitarra no entraba en el portaequipaje, por lo que fui invitado a ponerla en la bodega del avión. Por suerte mi Takamine tiene un estuche extraduro y la viola llegó supercool a Austin habiendo, obviamente, aflojado la tensión de las cuerdas para no doblar el mástil del preciado instrumento.
Una vez llegado a Austin, Cindy, mi superamiga texana, me pasó a buscar y fuimos directamente al supermercado Walmart (no pude evitar acordarme en forma automática del tema “Common People”, de Pulp) a comprar un Gophone, un celular muy piola que se activa fácilmente y al que le cargás el crédito que querés usar, tipo teléfono descartable.
Ya comunicado con los amigos en Austin, me fui a dormir una bruta siesta -porque realmente estaba muy cansado- que sólo fue interrumpida para cenar y volver a irme a dormir, ya que al día siguiente, domingo, tenía show en San Antonio.
Día 3, domingo 13 de marzo.
La mañana del domingo despertó bien tranquila y relajada, como suele ser el ritmo de vida de los habitantes de Austin que viven en las afuera del downtown, así que tomé la bicicleta que había en la casa de Cindy y me fui a dar una vuelta por ahí, recordando lo pintorescos que son los parques públicos en esta ciudad, con canchas de tenis, fútbol y basket para ser usadas libremente.
Luego de cruzarme con simpáticas ardillas en la calle, tipo 2 de la tarde partimos a San Antonio, con parada obligada en El Alamo, mítico fuerte donde los gringos defendieron su territorio hacia mediados de 1950. El lugar estaba recontralleno de gente ya que ese fin de semana empezaba el Spring break, las vacaciones de primavera. Anduvimos un poco más por un bonito río que está en el downtown, nos tomamos el obligado café Starbucks y arrancamos hacia el lugar donde tenía el show, Fralos.
El dueño de Fralos, Frank, es colombiano y me había dicho que Manu Ginóbili era habitué del lugar, que lo había invitado al show. Eso me puso un poquito nervioso, debo confesar –en realidad, no sé por qué pero no puedo negar que la situación era bien extraña-. Finalmente la esposa de Ginóbili tuvo la amabilidad de avisarme que Manu no iba a poder ir a verme porque tenía a vuelo a Miami esa mismo noche, ya que al otro día tenía partido. (Supongo que hubiese sido mejor que venga al show, porque el lunes los Spurs perdieron por 30 puntos!) De todos modos, le dejé una camiseta para que la firme ya que mi hijo es jugador de basket en el Club Ciudad de Buenos Aires, y no quería dejar pasar esta oportunidad.Vamos a ver si me la mandan!!
El show de Fralos lo viví muy intensamente, tocando como si estuviese en el fondo de mi casa, donde ensayo, mientras la audiencia 95 por ciento americana aplaudía con buenísima onda y hacía palmas onda programa dominguero de música tropical. Vendí varios discos y me ocurrió algo curioso: aquí acostumbran poner una propina en una jarra de vidrio, que luego es entregada al músico. Al final del show había un montón de billetes verdes desordenamente colocados dentro de la jarra, pero eran exactamente 24 billetes de un dólar, lo que me hizo sonrojar decepcionadamente. Al mismo tiempo, sentí que las cosas estaban funcionando bien.
De regreso a Austin, vimos un cartel en la autopista, cerca de Fralos que, con letras gigantes, decía: “Tonite, Valerio Rinaldi Live show, from SXSW Festival”. Nice!
Tengo video de eso!
Día 3: lunes 14 de marzo.
Día de descanso, recreación, meditación, relajación, contactos, llamados, Fabebook, Twitter, entrevista para la revista Noticias,varios etcéteras. Bah, fiaca mal y mucha tele!
Día 4: martes 15 de marzo,
Por la mañana me hicieron una entrevista para The Austin Chronicle, una revista muy copada que cubre todas las actividades musicales de la ciudad, así que empezamos bien el día tomando un desayuno en el Downtown charlando sobre mis shows en Texas. Más tarde, fui al Convention Center -donde se hacen las reuniones de negocios del SXSW- para retirar mi acreditación,visité la feria de música y otras salas de exposiciones. Todo muy top!
A eso de las tres de la tarde, arrancamos para Katy, aproximadamente 3 horas de viaje en auto desde Austin. Luego de atravesar bonitos campos primaverales, llegamos a Donn Bros Coffee Store. Este show fue bastante tranquilo, con poca gente en el lugar. Sucede que, al ser Spring break, casi todos los chicos de la ciudad, se van a visitar a sus familias o se van de vacaciones a alguna playa. Bueno, esto es lo que me dijo el dueño y yo, por supuesto, no le creí. Nunca hay que subestimar el poder de la negación.
Volvimos a Austin a la medianoche. Cena: obligadamente tacos mexicanos. Buena onda.
Día 5: miércoles 16 de marzo,
Por la mañana, entrevista en el programa “Buenos días, Austin”, en Univisión, tocando en vivo la acústica. ¡Cómo cuesta cantar a las 9 de la mañana! Prometieron mandarme una copia de la entrevista, pero no sé si tengo muchas ganas de verla!
Hacia el mediodia, comienzo de los paneles en el SXSW y de los encuentros de negocios con diferentes personas de todo el mundo. Luego de un día bien pesado de laburo, a casa pegarse una ducha y prepararse para el plato fuerte de la noche: la presentación del nuevo disco de Duran Duran, “All you need is now”, en Stubb’s, un bar con un escenario al aire libre muy copado, con capacidad para mil personas. Obvio, yo estaba pegado al escenario como un pibe escuchando a una de mis bandas favoritas.
En este mismo lugar en el 2009 vi a Metallica en un show sorpresa presentando el Guitar Hero Metallica.
Día 6, jueves 17 de marzo,
11am en el Convention Center: Tremenda charla de Bob Geldof, hablando de los Boomtown Rats, The Wall, Live Aid, Alan Parker, Mick Jagger, etcétera, y dejando una conocida frase para la reflexión: “Si no tenés nada interesante para decir con tus canciones, quedate callado”. Suena conocida pero, en boca de Bob, adquiere un sesgo un tanto perturbador. Me sugiero a mi mismo tratar de no hablar de más y pensar en cada palabra que digo/escribo a partir de este momento.
Luego de participar en diferentes paneles relativos al rock en español, vino otro momento superinteresante: entrevista a Duran Duran. Ahí estaban Simon, John, Nick y Roger, hablando de por qué rajaron a Andy Taylor, su histórico guitarrista: “Tiene demasiada energía”, dijo Simon. Todos nos reíamos mal.
Highspot: le dejé un disco mío y una tarjeta a John Taylor. Le pregunté si podía ser su acto de apertura cuando vayan a presentar su nuevo disco a Buenos Aires, y me dijo: “Maybe, déjamelo escuchar y hablamos”. Risa nerviosa de Valerio.
Hacia la noche, la ciudad es una gran Disneylandia para músicos. Para colmo, Día de San Patricio. Show en Aussie’e al recontrapalo, lleno de gringos totalmente borrachos. Vendi algunos discos, reparti miles de tarjetas y la promesa de regresar el año que viene. Inolvidable. Mientras tocaba, la gente jugada al voley en dos canchas que estaban frente al escenario. Bizarro!!!
Trato de volver a casa en taxi pero: ¿dónde se consigue un fuckin’ cab a medianoche en esta ciudad? No lo sé. Todos pasan llenos. Uno para y no le gusta demasiado mi cara o la dirección a dónde voy. Me dice: “Ni en pedo voy a ahí ahora”. Textual (en inglés, ¿no?)
Entonces, de pronto pasa en auto uno de los pibes que estuvo en el show y me dice: “Veleriou, ¿qué estás haciendo acá?” “Esperando un taxi”, le respondo. Se cagó de risa, y me dijo: “Te vas a quedar toda la noche acá esperando. Mejor subite que te invito a tomar una cerveza y te llevo a tu casa”. Nuevo amigo, nueva aventura, nuevo punto de vista para dejarse llevar libremente en la vida y dejar atrás los prejuicios. Además, para ser honestos, me vino bien ahorrarme pagar un taxi.
Día 7
viernes 18 de marzo, entrevista en el SXSW a Yoko Ono. Flash total ver en vivo a esta mujer. Básicamente, la charla estuvo muy centrada en la situación actual de Japón, pero no nadie pudo dejar de conectarla inevitablemente con Lennon.
Más tarde, show en vivo en ME TV, canal indie de música en Austin, que se ve transmite en todo el sur de Texas. Grabé cuatro canciones, y me trataron recontrasuperbien. Estos gringos son muy pro y copados.
Por la noche, nuevo show en Janitzio, resto mexicano, con los amigos de la Alianza Latinoamericana, precalentando motores para el show del domingo en Ruta Maya.
A la noche, de regreso a casa, me di cuenta que me perdí una presentación exclusiva de Bob Geldof en un show secreto. Mala suerte.
Día 8
sábado 19 de marzo. Charla con Brent Grulke, uno de los capos del SXSW, y la confirmación de que me espera el año que viene para participar de los paneles de rock en español. Buena onda!!!
Luego, algunas compras en el Flea Fashion Market, búsqueda de mi guitarra en la casa de un amigo que vivía cerca del centro seguido por simpático viaje en taxi con un chofer de Estambul con la clásica referencia: “Pelé la hizo mejor que Maradona”, a lo que yo respondí amablemente: “Diego es Dios en Argentina. No me jodas. La pelota no se mancha”. Supongo que este cruce de opiniones hizo que el viaje me costara más de la cuenta: 40 dólares.
Día 9
domingo 20 de marzo. Llegó el día más importante de la gira: show en Ruta Maya, producido por la Alianza Latinoamérica, transmitido vía Internet en vivo a todo el mundo!!! Tuvimos 320 conexiones, casi todas de Buenos Aires, así que gracias a todos los que vieron el show y mandaron sus mensajes buena onda!!! Sin duda, este show fue el más organizado y mejor producido de la gira. Pasamos imágenes en pantalla mientras tocaba las canciones, y hubo un emotivo momento cuando compartí con Mauricio Callejas, colega músico, una versión muy tranqui de “Cuando pase el temblor”, del irrepetible Gustavo Cerati. Luego, cena de despedida con varios amigos y la ineludible promesa de volver aquí el año próximo y armar algo todavía más grande. Sólo Dios sabe.
Día 10, lunes 21 de marzo.
11.58am. Aprovechando que mi vuelo está demorado dos horas, y todavía con la adrenalina intacta, se me ocurrió escribir este diario de gira en el aeropuerto Bergstrom Austin mientras estoy tirado en el piso de la puerta C5. No me preocupa demasiado porque mi conexión en Washington DC recién sale a las diez de la noche. Mañana, martes 22 de marzo, estaré de regreso por la Ciudad de Furia, como una flecha salvaje, con ganas de llevarme el mundo por delante una vez más
Paz y amor,
Valerio Rinaldi